quién se ha llevado mi arcoíris…

mi arcoiris

Para un optimista convencido y compulsivo, caer en depresión puede ser de las peores cosas que le puede pasar. Los que sigáis asiduamente este blog, habréis notado que ha pasado más tiempo de lo normal desde la última entrada.

No es por nada y es por eso, que, precisamente el que se empeña en lanzar mensajes positivos desde estas teclas no estaba para muchas sonrisas.

Ya os digo, para alguien acostumbrado a ver todo con fácil solución, un bache semejante puede ser fatal. Se traduce en una desgana generalizada, en una interpretación gris y triste de cualquier acontecimiento y una falta de motivación absoluta, en todos los sentidos.

Me he pensado muy mucho escribir estas líneas. De hecho, han habido un par de intentos anteriores que he tenido que eliminar, porque quiero queremos que se contagie la magia, la ilusión por las cosas, y no este sentimiento tan rancio que tengo ahora.

Pero luego entendí que esto forma parte de la experiencia que estamos viviendo. Lo hemos dicho muchas veces, que no somos de hierro, que por muy buena cara que le pongamos al mal tiempo, los nubarrones terminan por llover, y por mojar la mirada de uno. Eso viene siendo permanente en estos días, unas ganas de llorar contenidas sin saber exactamente por qué.

Después de darle muchas vueltas, lo achaco al cansancio. Me da la impresión de llevar unos tres años sin descansar en condiciones, y no exagero mucho, la verdad. Cuando no es porque la peque se desvela -hasta tres y cuatro veces en una noche-, es porque el que se desvela soy yo, y no soy capaz de desconectar mi mente de mis problemas, mis ojos de mi techo ni mis oídos del cuarto de las niñas.

Demasiadas cosas encima de la mesa, demasiadas preocupaciones y fuegos por apagar. Y estoy convencido de que podremos con todos ellos, pero no puedo negar que desgasta muchísimo.

No puedo negar que se acusa mucho esta fatiga, y que me deja físicamente agotado y mentalmente derrotado. En fin, habrá que dejarse ayudar por quien sabe de esto. Aunque está claro que no puede durar para siempre…

Luego, me fijo en nuestros pequeños y eso tira de mi ánimo para arriba. Merceditas va aprendiendo más y mejor que nunca; a Sara la operaron hace unas semanas, y la campeona se está reponiendo con mucha paciencia y empeño; Isabel, la trilli, está para comérsela, siempre sonriendo; y al ver una foto el otro día de Sofía, a la que aún no conocéis pero pronto os presentaremos, donde parece ir gustándole lo de ponerse de pie, nos dio una ilusión tremenda.

En fin, como digo, para un optimista sin remedio como yo, la depresión es tan inexplicable como la calima para un esquimal pero, viendo cómo superan lo suyo nuestros pequeños luchadores, termino por convencerme de que no tengo ninguna excusa para seguir así, y que tengo que poner todos los medios para volver a encontrar el arcoíris entre tanto nubarrón. Por lo menos a querer buscarlo, como antes solía hacer, porque creo que he perdido mis gafas y no sé dónde las he puesto, pero seguro que ya aparecerán…

Quieres saber qué proponemos? Pincha en este enlace:

https://miaoquehago.wordpress.com/2014/09/29/gafas-para-todos/

Quieres colaborar? Pincha en estos otros:

https://miaoquehago.wordpress.com/2014/10/01/primeras-formas-de-colaborar/

https://miaoquehago.wordpress.com/2014/12/24/felices-fiestas-y-gracias-otra-vez-por-la-magia/

mañana

globos sonrisas

La verdad, no recordaba yo lo repelente que podía llegar a resultar una niña cantando en un musical ni lo empalagosa que era una historia como la de Annie. Los años pasan, para todos, y esa historia se adapta a los tiempos, pero el mensaje ñoño sigue siendo el mismo y, ahora que no me escucha nadie, he de confesar que me ha gustado verla…

Ya no hay acomodador jugando con la linterna para buscarte un hueco, ni descansos a mitad de la película para cambiar el rollo, ni visitas al ambigú para tomar un refresco. No hace falta, pues puedes comer y beber prácticamente lo que quieras durante la proyección. Por cierto que, por lo que cuesta un paquete de palomitas podía ir antes una pareja a cualquier estreno de la época. Y conste, que no hace mucho de eso.

La película, como digo, se moldea, se transforma para un público del siglo en que vivimos, pero el trasfondo no varía ni una pizca. La niña ya no es pelirroja, ahora tiene unos rasgos afroamericanos que te recuerdan a Whitney Houston en pequeñita, pero se sigue sabiendo las canciones de memoria.

Por supuesto, también canta aquélla que levantaba la moral del más negado, diciéndote con una bonita sonrisa que, mañana, pase lo que pase, también saldrá el sol.

No sé cómo lo hacen, pero consiguen meterte en la cabeza, cuando eres niño, una serie de mensajes positivos de los que ya quisiera yo empaparme ahora, a mi edad. No está mal, salir de una sala de cine creyendo que todo es posible y que cualquier problema, por grande que parezca, desaparece con sólo cantar una canción.

De verdad, que no sé en qué momento dejas de creer en esas cosas. Es una pena pero, con el tiempo, te comes la cabeza de la forma más tonta y se te agria irremediablemente el carácter.

Fuimos a verla con nuestra hija mayor, que ahora tiene cinco años, curiosamente, la misma edad que nosotros cuando estrenaron la original. Al escuchar otra vez esa canción, mi lado ñoño se acordó, sin quererlo yo, de la peque, y ya, con esa melodía incrustada en mis sienes, ya no podía dejar de repetirme que todo iba a salir bien, como en esas historias de final feliz en las que todos acaban cantando emocionados.

Estas películas, tan simples, tan facilonas de ver, se agradecen de vez en cuando. De verdad, agradezco que venga una niña con rizos imposibles, pelirroja o a lo Whitney, a recordarme, cantando, que hay que pensar en positivo, para pasar los tragos mejor, para mantener la ilusión todos los días. Y, sobretodo, mirando a la butaca de al lado, donde está mi hija disfrutando como nunca, agradezco inmensamente que me devuelvan una sonrisa muy especial que no sabía dónde pude haberla dejado, en algún rincón de mi memoria de hace unos treinta años.

Quieres saber qué proponemos? Pincha en este enlace:

https://miaoquehago.wordpress.com/2014/09/29/gafas-para-todos/

Quieres colaborar? Pincha en estos otros:

https://miaoquehago.wordpress.com/2014/10/01/primeras-formas-de-colaborar/

https://miaoquehago.wordpress.com/2014/12/24/felices-fiestas-y-gracias-otra-vez-por-la-magia/

dicen

sol y luna

Dicen que, cuando el Sol se va, se lleva consigo montones de almas a los que ya les ha llegado su momento. Por eso algunos atardeceres son tan espectaculares, por eso incluso, a veces, te emocionan sin que entiendas el motivo.Qué menos.

Dicen que la Luna se encarga luego de esparcir esas almas por todo el firmamento, salpicando de puntos blancos el negro cielo para que podamos recordarlos y así no echarlos tanto en falta. Quizás por eso puede parecer que alguien te observa, en mitad de la noche. Tendría sentido.

Este fin de semana despedimos a todo un bisabuelo, con pena, sí, pero con la tranquilidad de que se ha dio cuando le tocaba. Uno tiene que irse cuando sume más arrugas en su cara y en su piel que la colcha con que se arropa cada noche.

Dicen también que cuando no se le ve, a la Luna, es porque anda por ahí escondida, desconsolada en su luto, llorando porque al Sol se le fue la mano al llevarse a quien no debía.

Este hombre que nos deja, de algún modo, irá a encontrarse con un hijo suyo que se fue cuando menos se esperaba, con un atardecer raro, amargo, tristísimo, tanto que ninguno de los que lo sufrimos lo comprendimos.

Dicen que el Sol no es otra cosa que un reloj, que lleva las cuentas del tiempo que nos queda a cada uno, y que todo lo que pasa allá arriba no es porque sí. Si llueve o truena, es la forma que tienen los que ya se fueron de recordarnos eso mismo, que nada es para siempre, que esta vida es una sola y que eres estúpido si no le sacas todo el jugo.

Dicen que el mismo Sol, cada día que amanece, trae nuevas almas, en pañales, con las que da otra oportunidad para entender su mensaje.

De todo esto es lo que tratamos de hablar en cada entrada, de disfrutar el momento, lo que tenemos en la mejor forma posible. En esta vida habrá de todo, risas y lágrimas, pero no tienen por qué ser, ni mucho menos, a partes iguales. De cada uno dependerá la proporción.

Por muy difícil que pinte todo, por muy mal que vengan los días uno detrás de otro, sólo tienes que recordar lo que el Sol te dice una y otra vez, que nada es para siempre, ni tan siquiera lo malo.

Estoy seguro de que hasta de tu propio atardecer puedes disfrutar, si te vas con la sensación de haberlo visto y hecho todo, de haber generado cariño en grandes cantidades y de irte con los bolsillos llenos de eso que nada pesa y que tanto vale: Felicidad.

Quieres saber qué proponemos? Pincha en este enlace:

https://miaoquehago.wordpress.com/2014/09/29/gafas-para-todos/

Quieres colaborar? Pincha en estos otros:

https://miaoquehago.wordpress.com/2014/10/01/primeras-formas-de-colaborar/

https://miaoquehago.wordpress.com/2014/12/24/felices-fiestas-y-gracias-otra-vez-por-la-magia/

como un mosquito a la bombilla

IMG_4755

Resiliencia. Es la capacidad que tienen algunas personas de superar experiencias difíciles o traumáticas saliendo, además, reforzadas de esos episodios.

Jose y Jen tienen una historia que contar que puede acercarse, con mucho, a un guión de película, con su fuerte componente de drama, emoción y finales sorprendentes.

A Jose lo conozco desde hace ya muchos años. Tiene cierto aire de boxeador retirado, aunque supongo que los golpes que ha recibido en su vida le han dado ese aspecto de duro por fuera y después, conociéndolo, se descubre un interior más blando de lo que esperas al sentarte a charlar con él. Un buenazo disfrazado de intocable.

Jen compensa la pareja, aporta la energía y seguridad que se necesita para afrontar sus baches, y desprende arrojo desde el primer contacto. Tiene ese toque especial que ya vemos en muchas madres en circunstancias parecidas y que se escapa irremediablemente por sus ojos, que te acompañan firmes al recordar cada detalle de los historiales de sus pequeñas.

De sus tres hijas, hoy sólo dos están con ellos. La pequeña Chloe, la primera en nacer, vino al mundo tras un embarazo pesado, largo, tirando a eterno. En seguida comenzó a manifestarse un exceso de líquido amniótico y una continua incertidumbre al salir de cada revisión.

Las principales dudas venían a cuenta del estómago del bebé, que no se dejaba ver con claridad en las ecografías. Eso puso en guardia a los médicos y de los nervios a los padres. Se ordenó reposo, y se trató con corticoides para forzar la maduración, pero no fue suficiente para evitar que se anticipara el parto hasta el mes séptimo.

Chloe no sobrevivió a los tres primeros días fuera del vientre de su madre. Todavía no saben muy bien cómo explicarlo a día de hoy, pareciendo que la causa más probable fue un fallo respiratorio. El caso es que aquello, aunque supuso un golpe tremendo, no les quitó de la cabeza las ganas de volver a intentarlo y, al poco tiempo, Jen se quedó de nuevo embarazada.

A la semana 24, inexplicablemente, vuelven a visitarlos viejos fantasmas del pasado. En esta ocasión, tampoco se veía el estómago, por lo que vuelven a tratarla con corticoides y se impone reposo. La situación les era de sobra conocida, y los miedos también.

Lys nació al octavo mes, por cesárea, y requirió respiración mecánica desde ese momento incluso intubación algo más tarde. Presentaba una hipotonía muy severa, no mostraba ni tono muscular normal ni reflejos suficientes para alimentarse por boca, por lo que los médicos decidieron practicar una gastroctomía, para que le entrara directamente el alimento en el estómago.

Estando en neonatos, ya comenzó a recibir el trabajo de los fisios, que resultaría fundamental como se comprobó con el tiempo.

A poco que manifestó una cierta mejoría le dieron el alta, pero casi con un manual de instrucciones para sus padres, que no sólo tuvieron que aprender a manejar las máquinas de alimentación y respiración asistida, sino que también tuvieron que aprender, a la fuerza, las complicadas tareas de enfermería y cuidados de la pequeña.

Hay quien se agobia con el primer baño, las primeras tomas o los primeros cambios de pañal. Que piense por un momento como se debe sentir un padre al convertirse, de la noche a la mañana, en el médico de guardia de su bebé, en casa.

Fue por navidades cuando la niña recayó de forma dramática. Jen se dio cuenta de que la niña tenía un extraño tono azulado en las manos, inusualmente intenso. Se hacía una idea de su relación con la falta de oxígeno. Efectivamente, hubo una paulatina bajada de su oxigenación, lo que la llevó, de cabeza, al hospital.

Así empezó su paso más largo por el materno-infantil y el más delicado, con diferencia. Se encadenarían una serie de complicaciones, a cada cual peor, a cada cual más dolorosa.

Creo que un padre nunca se acostumbra a ver a un hijo vestido con el pijama del hospital. En poco tiempo la peque estaba conectada a un sinfín de máquinas, mediante todo tipo de cables, para recibir medicación, sedantes, alimento y oxígeno. Los médicos tuvieron que sacar toda la artillería para atacar una infección que redujo la capacidad pulmonar de Lys a la mínima expresión.

Los padres tuvieron que decidir si mantenerla intubada hasta que mejorase y arriesgarse a que quedara así de por vida, o dejarla a su suerte, sin ayuda de ningún tipo para respirar.

No dejaron de pensar en que saldría adelante, de apostar por ella, de empeñarse en sacar la fuerza que tenía por dentro ese cuerpecito tan inerme, tan vulnerable, tan quieto. Era complicado, y se le suma que se contagiara durante su estancia de un par de virus hospitalarios que no ayudaron, para nada.

Jose dice que lo peor de todo fue el alcanzar la meta de la noche y volver a empezar cada mañana con la sensación de que ese podría ser el último día. Y no fue así. Los padres presentían que la niña no podía coger fuerzas por toda la medicación que estaba recibiendo y así se lo transmitían a los médicos que, poco a poco, fueron retirando lo químico para dar algo de tregua a lo natural.

Tras tres meses allí, algo de luz. Acostumbrados a ver que no movía un dedo por la hipotonía, un buen día comenzó a manifestar algo de actividad. Eso se traducía en una mejoría que sabía a gloria. Ella misma se ayudó a curarse. Con cada pequeña fuerza que ganaba, la recuperación estaba mucho más cerca y los fisios le ayudaron a tirar de ese hilo.

Le dieron el alta en abril y, tras muchísimo trabajo en su casa y con otros especialistas, la niña ha conseguido dejar atrás una etapa terrorífica. Mientras me cuentan eso sus padres, Lys estaba enfrente de mí, llenando de color azul un papelote que le había dado su madre. Me parece increíble, con todo el sentido de la palabra, después de haberla visto yo en uno de sus peores momentos y, ahora, mírala, con el uniforme de su cole jugando como si nada, para comérsela.

La chiquitilla también estaba en la escena, entretenida en su cuna-parque, jaleando a un muñeco, como dándole conversación. Los padres quisieron tener otro hijo más, y pusieron todas las cautelas del mundo para que no hubiera sorpresas, asesorándose y dejándose aconsejar por especialistas, poniéndole más cabeza que corazón.

Aún así, el tercer embarazo, como sacando la lengua a las estadísticas, no tardó en parecerse a los otros, y de nuevo volvieron las dudas, la barriga hinchada por exceso de líquido, el reposo y el maldito escondite del estómago en las ecografías.

Esta vez la niña nació a término, y sin cesárea, por empeño de las matronas, y fue ingresada directamente en neonatos. Como sus hermanas, Mía también presentaba un tono muscular bajísimo. Se le tuvo que hacer una exsanguinotransfusión, que viene a ser un cambio por completo de su sangre por otra, debido a la incompatibilidad que presentaba con el grupo sanguíneo.

Los médicos todavía intentan encontrar una explicación que las pruebas genéticas y metabólicas aún no les dan.

Con todo, veo en esta familia caras felices, a pesar de la cantidad de horas robadas al sueño y las ganas de llorar contenidas. Veo dos niñas radiantes, llenas de energía y dos padres con los ojos siempre atentos en ellas, como dos guardaespaldas haciendo fiel trabajo.

Resiliencia, como decía, es eso, no darse por enterado de las indirectas de la vida, quedarse sin mejillas limpias que poner después de tanto puñetazo, o la aparente sinrazón de un mosquito que no deja de darse golpes con el cristal de la bombilla, por mucho que duela, por mucho que queme, porque su luz le atrae tanto que es completamente incapaz de dejar de hacerlo.

8fec5dfd8499ab94c4a72fa7e65ebaf07f73621e

pequeños guiños, grandes gestos

manos

Acabamos de dejar atrás las navidades, pero no termina de irse su olor, que se siente en más de un detalle de la gente que nos rodea.

Nos empeñamos en pedir que el mundo cambie y no nos damos cuenta que ya lo está haciendo, de forma casi imperceptible, pero lo está haciendo. Una playa nunca se hizo en un día, lleva su tiempo.

Un montón de amigos nos hacen llegar sus granitos, sus pequeños grandes gestos que suman unos a otros, de forma tal que, al final formarán una impresionante estampa.

Un ejemplo, cuatro familias de Rute, en Córdoba, han tenido uno de esos gestos geniales, discreto, pero cargado de un contenido enorme.

Han decidido ser originales este año y, en lugar de gastarse dinero en regalos de los de siempre, corbatas, colonias, ropa… lo han metido en un sobre junto con una emotivísima carta y se lo han entregado a unos de los padres que están ya trabajando en este proyecto.

El mensaje cala, y poco a poco se van viendo los primeros resultados. Mucho más importante que los números económicos que puedan dar contenido material a esta iniciativa, está el objetivo de tocar un poco la fibra sensible a cada uno de nosotros, haciendo por lo menos reflexionar sobre los valores que de verdad les guste vivir y transmitir.

En esas familias hay niños, y esos niños están aprendiendo algo muy valioso. Por un lado, la existencia de otros niños con algunas limitaciones que les distinguen en cuanto a la posibilidad de hacer según qué cosas con normalidad. Por otro, la valía del esfuerzo para conseguir metas personales. Por último, la satisfacción que reside en simples gestos, que nada tienen que ver con lo material.

A veces, resulta complicado explicar por qué uno se siente bien al hacer algo altruista. No se encuentran las palabras para esa satisfacción, pero es muy real, sin duda.

Algo parecido pasó con Ana, una niña de unos seis años quien, al ver el video que circulamos el otro día, preguntó a su madre «qué es una fundación», «para qué sirve»… Tras explicárselo su madre, la pequeña le dijo: «Mamá, yo quiero coger parte del aguinaldo que me ha dado la abuela y darlo a esa fundación». Eso, y un bonito dibujo que hizo para «inmortalizar» su gesto.

¿Cuánto valen esos detalles? Por sí, puede que sean pequeños pero, son enormes si te paras a analizarlos, a compararlos y a ver que no son nada habituales. Lo fácil suele ser compadecerse un minuto y olvidarlo al siguiente; lo difícil, mostrar un mínimo de compromiso y hacer algo en consecuencia, por nimio e insignificante que pueda parecer.

En serio, para las familias que ya estamos metidas en esto hasta las trancas, son estos pequeños guiños los que nos dan cuerda cada día, y los que hacen que, uno tras otro, valga la pena ponerle ilusión a todo esto.

Quieres saber qué proponemos? Pincha en este enlace:

https://miaoquehago.wordpress.com/2014/09/29/gafas-para-todos/

Quieres colaborar? Pincha en estos otros:

https://miaoquehago.wordpress.com/2014/10/01/primeras-formas-de-colaborar/

https://miaoquehago.wordpress.com/2014/12/24/felices-fiestas-y-gracias-otra-vez-por-la-magia/

deseo concedido

Pedimos el otro día a los Reyes Magos, varias cosas importantes pero sobre todo, ilusión, en cantidades casi industriales, y ahora nos traen algo maravilloso.

Ya os comentamos hace tiempo que nuestro buen amigo Keru Sánchez, artista polifacético donde los haya, estaba trabajando en una sorpresa que seguro nos iba a gustar. Bien, con todo y con eso, parece nos quedamos bien cortos en las expectativas.

Keru ha creado «Sonrisas en el aire», sin exagerar, una de las canciones más sensibles y alegres que hemos oído en mucho tiempo. Ha captado perfectamente lo que buscábamos, mensaje positivo y esa ilusión de la que hablamos. Se saborea en cada verso, ya veréis.

La grabación se ha montado en Cuartillo Melody, unos estudios profesionales de Córdoba y han contado con la participación de un equipazo formado por Manuel Gutiérrez (producción y programación), Jesús Gómez (guitarra), Alfonso Aroca (piano, bajo y teclados), y Sara Corea (coros).

Ahora juntamos a un genio del sonido con otro visual, Chema Roldán, de QuieroBesarte.es, y el resultado es para verlo una y otra vez. Parece como si ambos hubiesen trabajado codo con codo para crear este tema con esa y, creedme, ni se conocen.

Tenemos la inmensa suerte de contar con un regalo en forma de vídeo musical que nos sirve de perfecta forma de transmitir lo que queremos a un mayor número de gente posible.

En el vídeo aparecen algunos de los chicos de La Salle de Córdoba, el equipo de Al-Mudaris y Papiro, además de familiares, amigos y algunas de las familias que ya estamos trabajando para dar forma a la Fundación. Necesitábamos que les fueseis poniendo cara, para que sintáis esto más cercano. Las gafas, ideales, de Óptica Salud, por cierto.

No sé, es como si para nosotros los Reyes Magos ahora fuesen otros, Keru, Chema y , como quiera que te llames y estás leyendo esto, si nos ayudas a dar a conocer nuestro proyecto con este vídeo cargado de buenas intenciones. Aquellas «gafas para todos» que proponíamos se entienden mejor viendo estos tres minutos y pico de sonrisas pintadas en el aire.

Por eso te pedimos que lo compartas con tus contactos una y otra vez. Si te llega por otro contacto o canal, vuelve a compartirlo, seguro que seremos capaces de hacer que llegue a todas partes.

En fin, como siempre hemos dicho, la magia se contagia, pásala

Quieres saber qué proponemos? Pincha en este enlace:

https://miaoquehago.wordpress.com/2014/09/29/gafas-para-todos/

Quieres colaborar? Pincha en estos otros:

https://miaoquehago.wordpress.com/2014/10/01/primeras-formas-de-colaborar/

https://miaoquehago.wordpress.com/2014/12/24/felices-fiestas-y-gracias-otra-vez-por-la-magia/

feliz año, desde el hospital

Hay cosas que no debieran pasar en estos días tan señalados. Al tiempo que escribo estas líneas, estamos a punto de ver las campanadas de año nuevo en nuestra habitación de hospital.

Lo de anoche queda ya en un susto del año pasado, técnicamente nunca mejor dicho, y ahora que estamos más tranquilos podemos ver llegar el 2015 con otro ánimo, sin taquicardias y pensando, otra vez, en positivo.

Antes de anoche, estábamos contentos por cómo se iban desarrollando las cosas. La peque llevaba una racha increíble sin sobresaltos y las terapias suman cada día más logros, y eso es para estarlo y mucho.

Ayer resucitamos los viejos fantasmas de otros meses atrás, esos de salir corriendo para urgencias con pánico en el cuerpo. Otra vez una de esas infecciones de orina que tan en guardia nos tienen.

Hoy ya está todo controlado y aunque, irremediablemente tenemos que pasar estos días en el hospital, podemos darnos con un buen canto en los dientes por seguir teniendo motivos para sonreír.

En ese aspecto, estamos muy contentos, pero no podemos dejar de pensar en que nuestro «equipo» está cojo, nos falta aquí nuestra Paulita. Pero es mejor así, porque no es éste un buen lugar para niños sanos.

En fin, se la echa mucho de menos, pero hasta ella lo asume con su maduro sentido de la responsabilidad al que ya nos tiene acostumbrados.

No era así como imaginamos pasar esta nochevieja. De hecho, por muchas veces que hemos pasado ya por esto, jamás pensamos que pudiera darse un día como hoy.

El caso es que nuestra campeona no deja que decaiga el espíritu ni un segundo y, si ella puede con esto, nosotros no podemos ser menos. Así que hoy también nos comeremos las uvas, como todos los años, y brindaremos por aquello que ya teníamos en mente, por un 2015 sobresaliente, magnifico en todos los sentidos y repleto de buenas razones para añorarlo cuando se acabe.

Feliz Año a todos, pasadlo bien y disfrutad mucho de esta noche.

Felices Fiestas (y gracias otra vez, por la magia)

Feliz Navidad

Llegadas ya estas alturas de año, nos apetece pararnos un poco y hacer corta memoria de lo que llevamos andado, que no es poco como veréis.

Quizás nos veáis un poco menos activos con el blog, pero es que las circunstancias mandan y, más en este caso, que nos las hemos impuesto nosotros mismos. Estamos trabajando en el fondo, y ya no podemos quedarnos sólo en lo que se ve.

El blog acabará siendo una parte más de ese algo más grande que estamos construyendo, un rincón donde seguir alimentando de historias positivas el proyecto, donde daros a conocer las experiencias nuestras y de otras familias para que constatéis que todo es tal cual lo contamos, y que se repite de una casa a otra con sus matices.

En cualquier caso, como decimos, estamos en marcha y a paso muy firme, pues nos queda un buen trabajo por delante.

Queremos compartir con vosotros los pequeños grandes avances que vamos anotando, porque son nuestros y lo son de todos los que nos seguís de cerca.

Nos propusimos acabar el año con unos 3.000 euros para ir encaminándonos a los 30.000 necesarios para la Fundación, y resulta que lo hemos duplicado. En esta misma semana, la cuenta abierta expresamente para esto suma ya más de 6.000 euros, a base sólo de donativos y venta de merchandising. Impresionante, de verdad.

Os recordamos los datos, que nos lo seguís preguntando más de uno:

Entidad: BMN CajaGranada

IBAN: ES1304873196339000070643

Titular: Mercedes Jordano Gordillo

En cuanto a difusión, hemos pasado ya las 90.000 visitas, procedentes de unos lugares que jamás imaginamos, ¡como Sri Lanka o Afganistán!. Cada vez que subimos una entrada nueva, muchos de vosotros os lanzáis a leerla y compartirla con vuestros contactos. No sabéis cómo se agradece.

Tampoco es pequeño el impulso que hemos ganado con iniciativas como la del lipdub elaborado por el Colegio de las Mercedarias, en Córdoba, que lo han visto ya más de 3.000 personas en YouTube, o la aparición en medios locales y redes sociales de medio mundo. De verdad, estamos más que satisfechos con todo eso, sobre todo porque así conocen este proyecto otros padres recién llegados a este escenario a los que podremos ayudar.

El año 2015 se presenta como todo un reto para «Mia o que hago» pero, como nos encanta eso de los retos, estamos convencidos de que en menos de seis meses podremos confirmaros a todos la mejor de las noticias, la constitución de esa Fundación y su puesta en marcha.

Ya os contaremos con detalle, pero estamos fraguando carreras populares, conciertos irrepetibles, desfiles de moda infantil y mil historias más que os harán participar en este proyecto disfrutando y casi sin daros cuenta.

Por supuesto, seguimos dando vueltas a la cabeza por lanzar pequeños regalos que os gusten, que os animen a seguir apostando por esta idea, todos repletos de ilusión.

Por ejemplo, estas divertidas tazas, que ya muchos de vosotros habéis descubierto, a 8,00€.

WP_20141224_001

O estas carpetas que, a falta de agendas, pueden ser un estupendo regalo para que los niños guarden sus dibujos, a 10,00€.

altArvGDCKCfhaamnnXkCdtAQCDKjo3s_SPzEeM06_xiJE5

O, para pasar un buen rato leyendo, acabamos de lanzar «Paula guarda dos secretos», un cuento infantil para disfrutar poniendo voces, creando intriga y riendo con las aventuras de una pequeña que pronto iréis conociendo mejor. Por 12,00€. Sólo en Librería Luque, de Córdoba o a través de http://www.7vidastieneungato.com, para los que seáis de fuera.

Paula guarda dos  secretos -portadadedica Paula guarda dos secretos

Por supuesto, siguen estando disponibles nuestras camisetas, en todas las tallas, en manga corta y larga, la sensación de la temporada, como dicen los entendidos. Y los calendarios, y las chapitas

camiseta blanca

En fin, seguimos cada vez más ilusionados porque vosotros hacéis porque así sea. Un millón de gracias a todos, que paséis unas Felicísimas Fiestas con los vuestros.

Quieres saber qué proponemos? Pincha en este enlace:

https://miaoquehago.wordpress.com/2014/09/29/gafas-para-todos/

y soñar un poco…

La suerte o se espera o se va a por ella. Creo que somos de los segundos, de los que no esperan a que llame a su puerta.

Mañana lunes será un día de esos que cada año juega con las ilusiones de la gente. Mañana, en dos enormes bombos de lotería, habrá miles de sueños con forma redondeada, con unos números minúsculos y con democrática suerte igualmente repartida para todos. Mismas posibilidades.

Independientemente de lo que pase mañana, nosotros sentimos que ya nos ha tocado un buen pellizco. A las familias que nos estamos situando en torno a este maravilloso proyecto, ya nos está cambiando en algo la vida.

Por una parte, estamos viendo una buena evolución en nuestros hijos, a base de aplicar terapias que funcionan y estar con un ojo puesto en otras que puedan ser igual de eficaces.

Por otra, hemos encontrado las fuerzas y las ganas suficientes, escondidas, para tomar las riendas de nuestra situación, de salir a la calle con toda naturalidad y pintarnos en la frente las palabras ilusión, esfuerzo y orgullo, de sacar a pasear las medallas de nuestros niños que tanto trabajo les están costando ganar.

Hemos salido a llamar a la suerte a gritos, y vendrá, por supuesto que lo hará. La gente se está volcando muchísimo con nosotros, y eso vale millones. No es nada fácil encontrar el apoyo que estamos encontrado con tanta intensidad y en tan cortísimo tiempo.

Creo que la palabra que más repetimos en nuestro blog es ILUSIÓN, porque esto va, básicamente, de eso, de ilusionarse y de ilusionar a cuantos tienes a tu alrededor. Somos ricos, muy ricos, en esa materia. Hoy por hoy nos sobra y por eso nos empeñamos en compartirla.

Ya nos hemos puesto manos a la obra con este proyecto que tanto ocupa nuestras mentes y nuestros relojes y, lo que puede pasar mañana sería, simplemente, que adelantásemos nuestros planes sobre la Fundación en el tiempo y que nazca más fuerte de lo que jamás imaginamos.

Son muchos los que han sentido la misma corazonada que nosotros y han colaborado comprando la lotería que hemos ofrecido. De hecho, si por lo que sea tocase nuestro número, serían más de 200 millones los que podríamos llegar a repartir de una sola tacada.

No está prohibido soñar un poco, ni hace mal a nadie. Nos encantaría que eso sucediera y, sólo de imaginar las caras de nuestras familias y amigos, ya vale la pena sobornar a la almohada para que te regale, por esta noche, esa estampa.

Y si toca, pues mira, a celebrarlo y disfrutarlo. Pero, lo normal es que no pase nada, que no toque. Como digo, nos daría igual, y seguiríamos siendo igual de muchimillonarios en ilusión, que es lo que nos importa. Eso, y a seguir soñando…

Quieres saber qué proponemos? Pincha en este enlace:

https://miaoquehago.wordpress.com/2014/09/29/gafas-para-todos/

Quieres colaborar? Pincha en este otro:

https://miaoquehago.wordpress.com/2014/10/01/primeras-formas-de-colaborar/

siempre es buen momento

Es curioso. De un tiempo a esta parte, no suelo impresionarme fácilmente y, por lo general, no me cuesta mucho encontrar las palabras para expresar mis sentimientos. El caso es que, algo que he visto hoy, me lo ha puesto bien difícil.

Los chicos del Colegio de Nuestra Señora de las Mercedes, de Córdoba, han sido los culpables de ello. Nos han hecho llegar un regalo increíble, un lipdub basado en el mensaje positivo que intentamos transmitir desde que empezamos con toda esta historia.

Se trata de un vídeo realizado a lo largo de las instalaciones del colegio, donde han participado todos los alumnos y donde se puede ver, además de una perfecta sincronización de todos ellos al ritmo de la música, unas caras radiantes de ilusión, que es precisamente lo que queremos ver por todas partes.

Si a un resultado fabuloso del video le unes ese punto de diversión e integración que han conseguido al realizarlo, se convierte en una experiencia doblemente satisfactoria para todos.

Nos consta que en ese colegio están tomando buena nota de las cosas que contamos desde nuestra particular experiencia. Nos enorgullece y nos genera un tremendo sentido de responsabilidad sabernos tan observados por ellos.

De verdad, que no esperábamos calar tanto en una gente así, tan joven, que por lo general andan más preocupados por otros temas menos existenciales y bastante más banales.

Supongo que el título de la canción escogida viene al pelo de la conclusión que nosotros sacamos de todo esto. «It’s always a good time», siempre es buen momento para aprender a vivir; para entender que la vida puede ser muy dura pero que vale la pena cada minuto que vayas a estar aquí; para ser consciente de que, por muy mal que te puedas llegar a sentir, por lo que sea, es muy probable que haya alguien que esté peor que tú; que todo se supera; que, por norma no escrita, todo esfuerzo tiene su recompensa; que esto dura demasiado poco como para pasarlo todo el tiempo lamentándose, en fin.

Por si fuera poco, además se preocupan por sacar algo de dinero para sumarlo a la causa.

Encantados, de verdad, con ese enorme detalle que habéis preparado para nuestro proyecto. Sin más aliños, simplemente GRACIAS.

Os dejamos con el video… que lo disfrutéis…

Quieres saber qué proponemos? Pincha en este enlace:

https://miaoquehago.wordpress.com/2014/09/29/gafas-para-todos/

Quieres colaborar? Pincha en este otro:

https://miaoquehago.wordpress.com/2014/10/01/primeras-formas-de-colaborar/