deja hacer a la cigüeña

ciguena

Probablemente, una de las experiencias más impresionantes de este mundo sea traer a alguien a la vida. Digo, probablemente, porque eso es algo que yo, por mi condición natural de hombre, no podré contar jamás en primera persona.

Debe ser tan intenso desde que confirmas la noticia que no soy capaz de imaginarme algo siquiera parecido. No sé si ese sexto sentido que se dice de las mujeres ya las pone en preaviso antes de mirar un test de embarazo.

Es impresionante, con la sola diferencia de un segundo, lo justo para confirmar la sospecha, pasar de ser uno a ser dos -o tres, o cuatro…-. Sencillamente, increíble.

Si eso no es magia, no sé qué puede serlo. Sin trucos baratos, sin ilusiones, de la nada, se abre paso la vida.

No es envidia, de verdad que no -no me termina de convencer lo de las contracciones-. Puede ser más curiosidad que otra cosa. Ser madre, o padre, es algo que durará muchos años. Pero, ser protagonista del mayor espectáculo que te ofrece la naturaleza, eso sólo dura nueve meses.

Creo que, sólo por eso merece toda la atención del mundo. No puede haber mejor conexión entre dos seres que ésa y jamás se habrá de repetir. ¿Pataditas?, por favor, eso es peccata minuta al lado de lo fantástico que tiene que ser sentir un corazón junto al otro, en pleno silencio de la noche, justo antes de dormir. Yo no pegaría ojo.

Supongo que hay detalles que hacen que se pierda el encanto, pero estoy seguro que, en esos nueve meses, los momentos buenos superan con mucho a los de mareos, náuseas y cambios de ánimo.

Es demasiado extraordinario como para no disfrutarlo. Una pena, la verdad, si no se le presta la atención más suprema.

Hace poco ha llegado a mis manos un video, de esos que da a luz -nunca mejor traído- la factoría Disney. Si no he entendido mal el mensaje, habla de lo bien pensada que está la madre naturaleza. No hay ni un sólo bebé que no se corresponda con la mejor madre posible para él. Por muy distinto que sea cada retoño, todo está preparado para que lo críe la mejor versión posible de madre.

Al hilo de todo lo que venimos hablando, entiendo que lanza una moraleja en varios sentidos: para la sociedad, la variedad es hermosa, y las diferencias entre unos niños y otros forman parte desde este increíble escenario que es nuestro mundo; para las madres, tranquilas, no os preocupéis por nada, porque está todo más que previsto. Gordos, flacos, rubios, morenos, niños niñas, qué más da…Simplemente, disfrutad del momento y dejad hacer a las cigüeñas…

barcos de papel

barco-de-papel-que-todos-jugamos-414e4b4d-233d-470c-a354-a6cb42a2270c1

Un cuento…

Un día en Liliput, los pequeños habitantes de la isla se dieron cuenta de que echaban de menos a Gulliver.

El Rey mandó reunir al Comité de Sabios. “Necesitamos volver a ver al gigante. Pensad en una solución antes del anochecer” -les indicó el monarca-, “cuando caiga el Sol, caerán también vuestras cabezas si no me explicáis, convicentemente, cómo lo haremos”.

Los sesudos del pequeño lugar debatieron horas sobre cuál sería la mejor manera de contactar con él. Pensaron en mandar palomas mensajeras a buscarlo, pero se dieron cuenta de que nunca ninguna de ellas había estado en el País de donde vino Gulliver y, por tanto no podrían dar con él.

Pensaron también en hacer un gran fuego, para que pudiera verse desde lejos, a ver si su amigo caía en la cuenta de que eran ellos y volvía en su busca. Pero para que un fuego adquiriera una magnitud considerable, poco menos que tendrían que quemar toda la isla, y no era plan.

Por fin, parece que alguien dio con una solución que todos consensuaron justo cuando el astro comenzaba a meterse en el agua. Entonces, el Rey llamó a consultas a todos sus asesores y habló el portavoz de ellos.

“Majestad, mandaremos un emisario a buscarlo, en un barco. Gulliver, cuando estuvo en nuestra isla, acostumbraba a pasar el tiempo haciendo barcos de papel. Tomaremos uno de esos barcos y enviaremos a nuestro más valiente soldado a navegar hasta encontrarlo. Los barcos de papel pesan poco, y podremos introducir víveres suficientes para la travesía. Con las indicaciones que nos dio Gulliver, calculamos que lo habrá de encontrar antes de la próxima primavera”.

El Rey pareció contento con la explicación del sabio y ordenó preparar todo para la próxima noche de luna llena. Hasta entonces todo fueron fiestas y honores para agradecer al soldado su gesto en beneficio de los demás.

Zarpó el barco y lo despidieron desde la playa hasta que se perdió en el horizonte. Los habitantes estaban entusiasmados y siguieron celebrándolo varios días después. Pasó el verano, el otoño, el invierno y unas cinco primaveras más.

Nunca volvió a saberse del valiente mensajero, ni de Gulliver. Y es que el barco de papel no duró mucho más de un día a flote. Se empapó, como era de esperar, y acabó en el fondo marino junto con su aguerrido ocupante y todos sus víveres.

Moraleja…

Estaréis pensando a qué viene todo esto. Bien, llevamos apenas tres semanas de fiesta y de preparativos para iniciar un viaje con toda la ilusión del mundo. Por nuestra parte, estamos plenamente convencidos de poder alcanzar nuestras metas, sobretodo con el apoyo y ánimo que todos nos estáis brindando.

Nos da la impresión de que estamos a punto de iniciar este viaje con un precioso barco de papel que, por muy bonito que lo hagamos, no podrá llegar muy lejos si no se hace como es debido, con madera para que sea fuerte y consistente.

Muchos nos preguntáis si es suficiente ese “eurito” que os propusimos al mes. Con ese “eurito”, con muchos “euritos” al mes, podemos hacer filigranas, maravillas, no os preocupéis por eso. Pero es necesario que venzáis la pereza o lo que quiera que sea que hasta ahora os impide hacer ese gesto tan valioso para este propósito.

Hasta ahora hemos visto bastantes ingresos en la cuenta que os dimos, incluso alguno por mucho más de ese “eurito”. Pero, lo cierto es que ni por asomo se acerca al número de visitas medias que tenemos al cabo del día.

Agradecemos eternamente vuestras muestras de ánimo, pero con eso solamente, nos tememos que no tendremos un barco en condiciones para esta aventura. Desde luego, tenemos muchas ideas en marcha para financiar este proyecto y la futura fundación, pero todo pasa por un apoyo real y palpable de todos vosotros.

De todos depende que hagamos algo serio, que no se quede, hablando de flotar, en agua de borrajas. No hace falta que aspiremos a un Titanic, de primeras, pero sí algo consistente donde podamos subirnos todos.

Nos hemos pensado muy mucho cómo transmitiros este mensaje, y finalmente lo planteamos de la forma más sutil que se nos ocurre. Pero es que es así, que sólo con ánimo no se llega muy lejos en esta vida. Si no que se lo pregunten al valiente soldado…

Esperando no haberos molestado, repetimos el número de cuenta que hemos abierto para todo esto. Mil gracias, otra vez.

Entidad: BMN CajaGranada

IBAN: ES1304873196339000070643

Titular: Mercedes Jordano Gordillo