Nos tomamos todo esto como un trabajo y todos somos fundamentales para que salga lo mejor posible.
Merceditas, como no podía ser menos, es la jefa, es lo más parecido a un atleta de alto rendimiento que tiene que prepararse cada día para superarse y que no puede hacerlo sola. Es como Fernando Alonso para Ferrari o como Rafa Nadal con su entrenador y su fisio. Es lo que tienen las grandes estrellas, que siempre hay un gran equipo tras ellos.
Paula, la hermana mayor, es la responsable de formación y animación. Tiene la complicada y difícil tarea de mantener el ánimo siempre arriba y no duda en tirar de imaginación para ello. No para de jugar, cantar y bailar hasta que la peque no puede reír más. También hace las veces de «seño» particular. Con la paciencia y profesionalidad de un adulto, pasa muchas horas enseñando a su hermanita las formas, los colores, canciones… En fin.
Mercedes, madre, es quien se encarga de coordinación y logística. Es el enlace con todos los médicos y profesionales que cuidan de nuestra hija, que no son pocos. Infalible y super eficiente en cuestiones de agenda y organización, se pasa la mayor parte del día llevando a la niña a sus citas y el poco tiempo que encuentra, lo aprovecha para hacer más gestiones y papeleo de la peque. Además, se está haciendo, a la fuerza, una experta en este tipo de enfermedades, con un ojo puesto en internet y otro, siempre, siempre, en su hija.
Y yo, Bernardo, padre de la criatura, llevo la parte creativa, los recursos materiales, los ejercicios de una terapia muy concreta -Vojta, que ya conoceréis- y el contenido actualizado de este blog. Cuando no trabajo en el Despacho, apoyo a mi mujer en la ejecución de todo lo que tenemos pendiente para la niña.
¡Se me olvidaba!
Este «tiburón» es Dorado, la mascota del equipo. No lo subestiméis. Él forma parte de alguna que otra terapia, fue el primero en captar la atención y la sonrisa de Merceditas y nunca lo pierde de vista.
Lo dicho, no hay quien pueda con esta plantilla…


